Pequeños comentarios bíblicos

241. No soy como los demás (Lc. 18, 9-16)

     Parece que una de las características del fariseo no es precisamente la introspección. El fariseo, normalmente, mira siempre a su alrededor y detecta los fallos, reales o imaginados, del otro. Dentro de cada uno hay un pequeño (y eficaz) fariseo que mira al otro adjudicando, con frecuencia, motivaciones espurias en su actuación. Si orientamos el foco hacia nosotros descubrimos, casi siempre, en nosotros lo mismo que nos molesta en el otro.

21 de Octubre de 2016


 

240. Dios, ¿no hará justicia a los elegidos? (Lc. 18,1-8)

     Eso de la oración de petición es de lo más usado y de lo más denostado en la vida espiritual. Nos hinchamos a pedir y la verdad es que, frecuentemente, con poco éxito. Primero, ya Jesús nos dijo que no pedíamos cosas adecuadas (“no sabéis lo que pedís”). Hay que asumir la contingencia y la libertad humanas y lo que debemos pedir es saber gestionar bien y con buen ánimo esas realidades. Segundo, la justicia  de Dios en la Biblia es distinto a lo que nosotros entendemos por justicia: es la fidelidad a su propio ser. Lo que nos promete es el estar con nosotros en todas las situaciones (no en resolvernos la papeleta por arte de birlibirloque), la fuerza necesaria y su última palabra “cuando venga el Hijo del Hombre”.

14 de Octubre de 2016


 

239. Uno se volvió (Lc. 17, 11-19)

     ¿Cumplimiento y/o agradecimiento? Aquellos nueve hicieron simplemente lo que les había mandado Jesús: presentarse a los sacerdotes. No eran malos. Y también quedaron curados, pero les faltó esa chispa que surge del corazón y que es el agradecimiento que rompe esquemas. Muchas veces somos así, simplemente cumplidores y, en realidad, un pelín tristes y monótonos. Nos falta la iniciativa, la creatividad y la alegría que brotan de un corazón agradecido. Es nuestra oculta veta calvinista: cumple y te irá fenomenal.

8 de Octubre de 2016


 

238. Hemos hecho lo que teníamos que hacer (Lc. 17, 5-10)

     A nosotros nos encanta ponernos medallas (y que nos las pongan); incluso, a veces, nos da complejo de Superman. Y con formas más o menos acertadamente disimuladas dejamos caer cuántas cosas hemos realizado, cuántas ideas nuestras han sido exitosas… Y eso de “pobres siervos” (o “siervos inútiles” de otras versiones) nos repatea. Tendríamos que asumir el ideal propuesto por Jesús: hacer lo que tenemos que hacer y hacerlo bien. Sin trompeterías. Incluso si otros se apoderan de nuestras ideas y realizaciones para ponerse ellos en el candelero (o en el “candelabro” que decía la otra).

30 de Septiembvre de 2016


 

237. Llamado Lázaro

     Hace pocos años un ejecutivo “se vistió” de pobre y se colocó cerca de su lugar de trabajo. Pasaron sus compañeros de trabajo y nadie lo reconoció. Y es que el problema ante la pobreza está en que no miramos. Más que pasar por delante escapamos de ella. No ponemos ni nombre ni rostro, En el momento en que nos atrevamos a ponerle nombres y rostros se destapará en nosotros toda la carga humana y misericordiosa que llevamos dentro.

23 de Septiembre de 2016


 

236. El que no es honrado en lo menudo… (Lc. 16, 1-13)

          Indignados andamos en estos días y por estos pagos con eso de la corrupción. Y con razón. Convertida en arma arrojadiza, se vapulea al contrario sin ver la viga en el propio ojo. También en el nuestro, (el ojo) hay quizás pequeñas vigas de corrupción. Y justificamos nuestro recurrir a la recomendación y al amiguete para saltar colas y conseguir beneficios; nos escaqueamos del IVA en cuanto se nos ofrece la ocasión… Quizás no tenemos ocasión de pasar de la pequeña corrupción de vía estrecha a la de los “grandes expresos europeos”, pero ahí está el germen. Busquemos nuestras pequeñas vigas.

16 de Septiembre de 2016

235. Me hizo capaz; se fio de mí (1Tim. 1, 12-17)

     En estos tiempos de secularización se van sustituyendo recursos espirituales por recursos más o menos psicológicos. El entrenador personal (coach creo que lo llaman para que resulte más moderno) vendría a sustituir la fuerza interior que mana de una experiencia interior de un Dios que llama a una misión. Pablo le dice a Timoteo que, desde la incapacidad e incompetencia, la experiencia de una llamada (el Padre se fía de mí) me hace capaz de superar toda mi pequeñez para una gran tarea.

8 de Septiembre de 2016


 

 234. Se sienta primero… (Lc. 14, 25-33)

     Vivimos en una sociedad en la que prima el “hacer”, la productividad. Mientras que la capacidad de sentarse, de parar a reflexionar y orar va de capa caída. Y, sin embargo, la auténtica eficacia es fruto del silencio, de la capacidad de discernimiento. A todo querríamos decir que “sí” y, con tanta agitación, acabamos por no hacer nada serio.

2 de Septiembre de 2016


 

233. El que se humilla… (Lc. 14,7-14)

      Parecen tácticas para la vida social: dónde colocarse en la mesa; a quién invitar… Sin embargo, los ejemplos son lo de menos y sólo sirven para subrayar dos aspectos esenciales del Nuevo Testamento: la humildad ante Dios (recordar el fariseo y el publicano) y la gratuidad de nuestro actuar. El que arrasa en la vida social no siempre se hace presente en los momentos en que hace falta una mano amiga. En cambvio el que siempre se siente segundo plato acaba sorprendiendo por su fidelidad en la dificultad.

26 de Agosto de 2016


 

232. He venido a traer fuego (Lc. 12, 49-53)

     A veces, pensamos que la paz y la tranquilidad son signos de Dios. Eso dicen las reglas de discreción de espíritus… Y, sin embargo, no siempre es así (como también dicen esas mismas reglas aducidas) La llamada a un cambio fuerte en mi vida provoca resistencia y lucha interior y exterior… Seguir a Jesús con fidelidad y radicalidad acaba por ser contracultural.

12 de Agosto de 2016


 

231. Tened ceñida la cintura y encendida la lámpara (Lc. 12, 32-48)

     La mayoría de las veces preferimos las bermudas y la gorrilla veraniegas que ceñirnos bien la ropa de trabajo y comprometernos fielmente en nuestra tarea. Unas tareas que son profesionales pero también eclesiales. La Iglesia es tarea nuestra, de todos, curas y laicos. Pasividad y cumplimiento tranquilizan nuestra conciencia pero adocenan y paralizan esa comunidad en camino que debemos ser.

5 de Agosto de 2016


 

230. Cuida de él (Lc. 10)

        Una vez más me voy a fijar en el posadero de la parábola al que podríamos llamar “el prójimo por delegación”. Ni es uno de los “puros” que no se pueden contaminar tocando al herido, ni el sencillo samaritano al que lo que importa es el hombre malherido, sino el que acepta el embolado que le traen. No rechista: es que me va a poner esto perdido; es que me vas a meter en un lío con la autoridad… El evangelio no explicita nada pero suponemos que aceptó el encargo. Muchas veces, sencillamente “nos lían” en algún tema humanitario. Asumir sencillamente “el embolado” que nos traen también es “hacerse prójimo”.

8 de Julio de 2016


 

229. Poneos en camino (Lc.10, 1-12)

         Cuando hacemos propósitos para nuestra vida nos gustaría, como en las series de ficción, estar ya allí donde queremos ir. ¡Alehop! Y la dura realidad nos muestra estancados e iguales que el día anterior- “Lo queremos todo, ya”, decían en mayo’68 y así seguimos. Hay que ponerse en camino pasito a pasito, como el Atleti. Con pequeños avances, con humildad.

         Madre Teresa: un día me acerqué al primer moribundo…

1 de Julio de 2016


 

228. Tomó la decisión de ir a Jerusalén (Lc. 9, 51-62)

     Un poco antes Jesús reflexiona sobre su identidad (¿Quién dicen que soy yo) y ahora asume su misión: ir a Jerusalén, a pesar de saber todo lo que le espera allá. Identidad y misión van inexorablemente unidos. También para nosotros ambas cosas, identidad y misión, deben realizarse. Sin misión difícilmente descubriremos nuestra identidad; y sin identidad nos convertiremos en veletas o en amebas. Ahora bien, toda misión auténtica tiene, como en Jesús, sus riesgos.

24 de Junio de 2015


 

227. Quien dicen los hombres que soy yo?

        Deberíamos escribir, como Fray Luis de León, nuestro elenco de los nombres de Cristo. Quizás en ellos encontremos cosas muy bellas o muy "comprometidas" pero lejanas del Jesús de Nazaret. Él no rechaza ningún nombre; simplemente afirma que seguirle consiste en dar la vida asumiendo las consecuencias de ese compromiso: la felicidad (ganar la vida dándola) y aceptar los contratiempos y rechazos de la entrega (la propia cruz).

19 de Junio de 2016


 

226. Si la justificación fuera efecto de la ley… (Gal. 2, 19-21)

     “… la muerte de cristo sería inútil”. Con demasiada frecuencia hemos considerado el cielo como una conquista, labrada a fuerza de buenas obras y, sin embargo, el cielo no es una conquista sino un don, un regalo de Dios. La salvación es gratuita. Nuestra respuesta es aceptar y ser agradecidos, viviendo “de una manera digna de la vocación a la que hemos sido llamados”, que Cristo viva en mí.

10 de Junio de 2016


 

225. Me fui a Arabia (Gal. 1-19)

     Al desierto. Y allí estuvo al menos un par de años. Hoy, San Pablo nos deja con la boca abierta cuando leemos sus palabras. Pero esas palabras tienen un largo tiempo de silencio y de escucha interior que lo capacitaron para una palabra viva, como espada de dos filos. Enfrascados en el mundo del tener y del hacer no entendemos la necesidad del “ser” y el “estar”. Y así nos va en la vida. Así nos va en la política.

 3 de Junio de 2016


 

224. Dadles vosotros de comer (Lc. 9, 11-17)

    ¿Cuántas veces hemos rezado en las misas “por los necesitados, para que encuentren alimento…”? Tendríamos que sentir el martilleo de las palabras de Jesús: dadles vosotros de comer. Y nuestras excusas repetidas: si sólo tenemos… Tampoco entonces tenían mucho que ofrecer pero puesto en común se hizo el milagro. Encaramados en nuestro “Estado de bienestar” tendríamos que bajar algún escalón de bienestar para equilibrar la situación. Riqueza hay; el día del amor fraterno llama a los vasos comunicantes.

27 de Mayo de 2016


 

221. ¿Qué hacéis mirando al cielo?

     A veces se interpreta esta frase como que hay que dejarse de “mandangas” y hay que trabajar duro en este mundo. Era la postura de la teología de “la muerte de Dios”: hay que actuar y hacer el bien como si Dios no existiese. Me parece verdad en parte. Si dejamos de mirar al cielo” nos convertiremos, simplemente, en una buena ONG. El cielo, es decir Jesús resucitado, tiene que seguir iluminando nuestro actuar. Una praxis sin mística se nos queda en nada.

6 de Mayo de 2016


 

220. Templo no vi ninguno (Apoc. 21, 22-23)

     El templo para los judíos era el lugar de la presencia de Dios. En cambio, Jesús será la presencia de Dios en el mundo. Nuestra relación con Dios no está, pues, mediada por determinados lugares sino por el contacto personal con Jesús. Más aún, nosotros, por el bautismo, nos convertimos en piedras vivas del cuerpo de Cristo. ¿Y las iglesias? En su origen se utilizó el modelo basilical (que no tenía función religiosa), como lugar de culto, cuando se generalizó el cristianismo y no era posible “partir el pan por las casas”. No cabían. Posteriormente se conservó en elloas la Eucaristía y se hicieron lugar de encuentro con Jesús. Pero no hay que olvidar que hay que encontrar a Dios “en espíritu y en verdad (Jn 4).

29 de Abril de 2016

 


219. Como yo os he amado (Jn 13, 34-35)

     Con mucha frecuencia unimos el amor a los sentimientos; y éstos son importantes pero no constituyen lo decisivo del amor. El amor tiene que acabar siendo fruto de una decisión de la voluntad. Sino es imposible eso tan utópico de amar a los enemigos que nos dijo Jesús. Y es que el Señor nos ha puesto el tope muy alto. No sólo eso; siempre se había oído lo de amar al otro como a ti mismo (a veces nos queremos tan poco…). Pues llega Jesús y nos suelta eso de “como yo os he amado”. Es decir, hasta dar la vida, como dirá un poco después.

22 de Abril de 2016


218. Quedaron llenos de alegría (Hechos 13, 43-52)

     Una de las cosas que más se repiten en la primitiva Iglesia es que vivieron alegres. Alegres porque se encontraban con el Señor resucitado. Alegres por la presencia del Espíritu. Alegres por la expansión de la Palabra del Señor aún en medio de persecuciones… Y hoy es difícil encontrar palabras sobre la alegría en los diccionarios teológicos, en las homilías y en las noticias. Tenemos que recuperar la alegría del cristiano y trasmitirla a este mundo triste. Menos mal que el Papa nos habla de “La alegría del amor”. Y es que el secreto no está en la masa sino en eso, en el amor.

 15 de Abril de 2016


 

217. Salieron y se embarcaron (Jn. 21, 1-19)

     Juntos. Habían pasado miedo; habían sentido el fracaso de sus ilusiones; habían cerrado puertas y ventanas… Volvieron a Galilea donde habían comenzado sus vivencias con el Señor, despojados de los miedos, ilusionados con la experiencia del resucitado. Y allí vivieron simbólicamente el fracaso de sus trabajos pero, también, el éxito con el Señor. Y juntos.

  8 de Abril de 2016


 

216. Les enseñó las manos y el costado (Jn. 20, 19-31)

     Las llagas no desaparecen con la Resurrección; permanecen, pero transfiguradas. Hay, también, llagas en nuestra vida que estarán siempre ahí en nuestro recuerdo y marcando nuestra existencia. El problema está en conseguir que esas llagas sientan sobre ellas la luz de la Resurrección. Entonces nos sentiremos más “persona” y nos haremos más sensibles y capaces de amor y de ternura.

1 de Abril de 2016


 

215. ¿Por qué gastáis dinero en lo que no alimenta?

     Abundan los libros y consejos para alcanzar la felicidad; sin embargo, más que hablar de felicidad habría que hablar de vivir “con sentido”. Y cuando se vive con sentido se vive feliz. El posmoderno disfruta el instante presente y, quizás por eso, queda anclado en la melancolía, como cantaba Sabina. Hay que invertir en futuro y no necesariamente se trata de dinero sino de tiempo, de empeño… Dicho más sencillo: hay que “querer” algo en la vida. En sus dos sentidos de desear y de amar.

25 de Marzo de 2015


 

214. ¿Por qué desatáis el borrico?

     ¡Una entrada triunfal en un borrico! ¡Si al menos fuera una mula blanca que debe ser algo tan raro como un mirlo blanco…! A lo largo de la historia nos hemos empeñado en adornar al Señor y a su madre de cuantos más perifollos costosos: hay que honrar lo divino en ellos, pero en el envite se nos pierde lo principal: la misericordia y la sencillez. Para hoy: debe ser que los borricos son una especie en extinción y buscamos sustituirlos por Audis, Mercedes o BMWs para llevar al Papa. Pero él se empeña en “cuatro latas” y similares.

18 de Marzo de 2016


 

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Comentarios

02.06 | 17:16

LE: Soy María Rosa la mujer de José Luis García de Rosario Argentina. Tú nos casaste en Gijón el 2/8/72Te envié un mensaje por Facebook Fíjate por favor Besos!

...
21.11 | 23:38

Totalmente de acuerdo Luis Emilio. El martes día 23 voy a ir a Alcalá para hablar con Rafa. A ver si charlamos un rato

...
16.11 | 22:00

Buenísimos y útiles tus comentario

...
24.10 | 08:14

Muchas gracias, Luis Emilio, por seguir alimentándonos espiritualmente con tus reflexiones. Un fuerte abrazo

...
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